10 consejos para hacer mermelada y jalea

Prepara siempre una deliciosa mermelada, jalea o confitura casera siguiendo estos consejos infalibles.

Consejos para hacer jalea, mermelada y confitura

  1. Utiliza siempre fruta que no esté dañada. La fruta demasiado dañada estropeará el resultado y es probable que la mermelada se deteriore rápidamente.
  2. La frescura de la fruta influye en el cuajado del producto final. La confitura, la jalea y la mermelada cuajan gracias a la pectina. La pectina se encuentra de forma natural en la fruta y, cuando se cocina con el azúcar y el ácido natural de la fruta, espesa y cuaja la conserva. Los cítricos, las moras, las manzanas y las grosellas rojas tienen altos niveles de pectina. Las frutas blandas, como los melocotones, tienen niveles más bajos. Si las frutas tienen un nivel bajo de pectina, hay que añadir frutas con un nivel más alto. Si no, unos cuantos chorros de zumo de limón ayudarán a que cuajen. Siempre que sea posible, utilice fruta poco madura, ya que es cuando los niveles de pectina son más altos.
  3. Utilice azúcar granulado o en conserva. El granulado está bien para las frutas con mucha pectina. El azúcar en conserva es más caro, pero ayudará a cuajar las frutas con poca pectina sin necesidad de añadir zumo de limón. Asegúrese siempre de que el azúcar esté completamente disuelto antes de llevarlo a ebullición. Si no es así, el resultado será granulado.
  4. Asegúrese de que todo el equipo que utilice esté bien limpio. Para hacer jalea, lave siempre la bolsa de jalea o el paño de cocina antes de utilizarlo.
  5. No haga una cantidad demasiado grande de una sola vez. Los grandes volúmenes de fruta y azúcar tardarán mucho tiempo en alcanzar el punto de cuajado, lo que hará que la fruta se rompa y acabe disolviéndose en la mermelada.
  6. Coloque un plato pequeño o un platillo en el frigorífico durante 15 minutos para comprobar si está cuajado. Vierta una cucharada de la mermelada caliente en el plato y vuelva a meterlo en la nevera durante 5 minutos. Presione los bordes de la mermelada con el dedo índice: estará cuajada cuando se arrugue. Compruebe siempre el punto de cuajado a la hora que sugiere la receta. Si no está cuajada, siga cocinando, comprobando cada 5 minutos. No cocine demasiado. Es tentador seguir cocinando para conseguir un cuajado más firme. Es preferible una mermelada un poco más suelta que una que sepa a quemado o en la que la fruta se haya disuelto.
  7. Quite la espuma que suba a la superficie, sólo cuando se haya alcanzado el punto de cuajado. Espume con un cazo o añada un trocito de mantequilla y remueva. Esto disolverá la espuma casi instantáneamente.
  8. Una vez alcanzado el punto de cuajado, deje siempre la mermelada fuera del fuego durante 15 minutos para evitar que la fruta suba a la superficie cuando se vierta en los tarros.
  9. Utilice siempre tarros limpios y esterilizados. Para esterilizarlos, lávelos con agua caliente y jabón, aclárelos bien y póngalos boca abajo en un horno frío durante al menos media hora.
  10. Cubra la superficie de la mermelada en el tarro con un disco de cera. Esto ayuda a evitar la formación de moho durante el almacenamiento. Sellar el tarro con una tapa ajustada o con un disco de celofán asegurado con una banda elástica. Guárdelo en un lugar fresco y preferiblemente oscuro. Una vez abierto, guárdelo en el frigorífico.

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